Hay ganas de Maika. Aun colea su último proyecto, esa aventura riot grrrl bautizada como The Mani-las, y acaba de poner punto y final a su nueva incursión en el cine: tras su colaboración con una canción en “Black is Beltza”, la película de animación de Fermín Muguruza, se ha atrevido a componer toda una banda sonora para “Quien a hierro mata”, el esperadísimo nuevo filme de Paco Plaza. Pero si algo nos tiene con los dientes largos y afilados es su próximo LP, sin duda un jalón más en una discografía intachable que nos tiene huérfanos desde aquel “Chinook Wind” del que se cumplen ya, ay, tres años. Y es que desde que debutara con apenas 20 años con “Kradiaw”, la mallorquina siempre nos deja con ganas de más.

“Otro pop es posible”, decía la venerada Rockdelux a colación del último disco de la asturiana. Y tanto que lo es Lorena Álvarez lleva empeñada desde “La cinta”, allá por 2011, en demostrarnos a todos y a todas que hay vida más allá del oropel del mainstream, que hay espacio para bailar otros hits, que hay estribillos que también se pegan sin necesidad de radiofórmulas. Y con su “Colección de canciones sencillas”, su más que reciente último álbum, Lorena vuelve a desarmarnos con su candidez y nos seduce de nuevo con un puñado de composiciones que parecen, ay madre, que las hubieran parido hace años y siempre nos hubieran acompañado. Atemporales. Como el buen pop.

Pasaron de ser la banda de las hijas de The New Raemon (sic) a la nueva sensación de nuestra escena: fichadas por la discográfica del momento, Sones, se convirtieron en la comidilla del barrio indie cuando también entraron a formar parte de la escudería de Captured Tracks, afamado sello yanqui. Los problemas con su label nacional empañaron tristemente un despegue meteórico de una banda que, además, mostraba en directo una solvencia y una madurez casi inauditas para su exultante juventud. “Sorpresa familia”, tercer disco de Mourn que por fin nos llegaba el pasado año, refrenda aquellas buenas sensaciones y confirma la evolución de una banda que pide a gritos que le dejen crecer.

Música Prepost son rastreadores de rarezas y exploradores de tiendas de segunda –y tercera- mano, Fran Torres y Pablo Peña se tornan en unos Tintín y Milú de canciones añejas, ritmos vintage y sonoridades profundas. El primero: actor, dramaturgo y director escénico. Puedes buscarle en “El mundo es nuestro” o “Carmina o revienta”. El segundo: compositor, intérprete y artista sonoro. Lo encontrarás en Pony Bravo o tras los montajes teatrales de Chiqui Carabante. Ambos, djs y músicos. Condenados pues a encontrarse. Y a deleitarnos. Porque lo que pudiera ser un proyecto de experimentación vintage y arqueología sonora se traduce en cada sesión que nos ofrecen en puro goce auditivo y disfrute de nuestras caderas.