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Hasta Stephen McRobbie, líder de los maravillosos The Pastels y co-propietario de la tienda de discos Monorail, lugar de peregrinaje obligado para todo melómano de visita por Glasgow, se ha rendido a sus encantos. Lo hizo públicamente, hace apenas unas semanas, a través de un tuit en el que aseguraba que “Charlotte”, una de las joyas de Adiós Amores, le recordaba a Jacques Demy. Nada desencaminado andaba uno de nuestros escoceses preferidos: el -hasta ahora- escaso cancionero de esta jovencísima revelación de la temporada nos trae de inmediatos ecos de aquellas melodías que hicieron de Francia la patria del ye-yé con buen gusto y mejores modales. France Gall y Françoise Hardy, bien sûr. Pero en Adiós Amores también hay lugar para Jeanette, Lole y Manuel, Elia y Elizabeth o The Shadows. ¿Sorprendente? Sí. Y delicioso.

Hasta Stephen McRobbie, líder de los maravillosos The Pastels y co-propietario de la tienda de discos Monorail, lugar de peregrinaje obligado para todo melómano de visita por Glasgow, se ha rendido a sus encantos. Lo hizo públicamente, hace apenas unas semanas, a través de un tuit en el que aseguraba que “Charlotte”, una de las joyas de Adiós Amores, le recordaba a Jacques Demy. Nada desencaminado andaba uno de nuestros escoceses preferidos: el -hasta ahora- escaso cancionero de esta jovencísima revelación de la temporada nos trae de inmediatos ecos de aquellas melodías que hicieron de Francia la patria del ye-yé con buen gusto y mejores modales. France Gall y Françoise Hardy, bien sûr. Pero en Adiós Amores también hay lugar para Jeanette, Lole y Manuel, Elia y Elizabeth o The Shadows. ¿Sorprendente? Sí. Y delicioso.